jueves, 13 de noviembre de 2008

Dentro de mi solo esa maldita tristeza corre, como la sangre en mis venas,
Por esta fría y misteriosa soledad tan grande que me provocas…
Si por un momento pudiera, solo me dedicaría a contemplar tu rostro
Callada, tímida y con la alegría oculta en la incertidumbre de mí ser
Donde aguarda esa criatura soñadora que incauta se quedo prendada a tu alma,
Toda ella sin saber que tempestuoso y doloroso el amor algunas veces puede ser
Pero esa inconsolable e insaciable tristeza debo de mi alma desterrar
Por que de tanto llorar por tu ausencia, en un mar de lágrimas yo me puedo ahogar,
Y conformarme con los sueños alegres donde puedo escuchar tu voz,
Esa voz que me acaricia como el viento llevándose poco a poco mi lamentación…
Pero no te preocupes vida mía, porque lo que anhelo y deseo más que nada
Es que seas gratamente muy feliz, que tu camino lo ilumine la prosperidad
Y que el rio caudaloso de tus sueños e ilusiones, espero por completo se desborde
Porque aunque el brillo de mi estrella no te haya deslumbrado
Seré una lucecilla tintineante que caminara siempre a tu lado,
Y que sin pensarlo ni lo sientas, cuidara de ti por siempre…

No hay comentarios: